Wilfredo Bacian, constituyente quechua: “Los pueblos-naciones originarias valemos lo mismo. No porque un pueblo tenga más habitantes va a estar por sobre otro”

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-Quedan pocos días para la instalación de la Convención Constitucional y hay muchas dudas de cómo será la primera trayecto. ¿Cómo definiría el dominio que hay para la sesión original?

-Hay un concurrencia medio tenso, medio difícil, porque de partida no nos conocemos todos los 155. Nosotros, los de escaños reservados indígenas, nos hemos estado articulando en estas últimas semanas, en reuniones de trabajo, apuntando todavía a ver las coordinaciones administrativas de cómo va a ser esta instalación. Esperamos que sea un proceso que represente no sólo el percibir de la ciudadanía, de todos los que vamos a ser parte de este proceso, sino que al mismo tiempo tenga una instancia de acercamiento con los pueblos originarios que vamos a ser parte de este proceso histórico. Vamos a esperar que las conversaciones que se lleguen a difundir todavía incorporen las demandas de los pueblos originarios en esta instancia.

-Usted mencionaba una estructura que se ha regalado en las últimas semanas de los pueblos originarios. ¿Es relevante suministrar esa coordinación?

-Sin extensión a dudas, siempre es bueno apañarse puntos de reunión, y qué mejor que los pueblos originarios tengamos igualmente esa ojeada en popular. Yo creo que desde ese punto de aspecto va a ser positivo siempre y cuando converjamos todos los pueblos originarios, todos los representantes de los escaños reservados, en ideas fuerza que apunten a un sentido popular de pueblo originario. Manteniendo igualmente y respetando las particularidades propias de cada pueblo.

-Hay un tema que ha sido transversal, que es la Plurinacionalidad. ¿Qué característica tiene la plurinacionalidad que están promoviendo como representantes indígenas?

-Aspiramos a que el Estado de Pimiento sea un Estado Plurinacional, en el sentido de que reconozca la existencia de los pueblos-naciones originarias que habitaron este paraje mucho antaño de la Colonia, mucho antiguamente de la República, mucho antiguamente de los propios Estados. Por lo tanto, ese inspección al que aspiramos tiene que venir con un profundo respeto y inspección al circunscripción, por ejemplo, a los derechos que hoy día nos consagran los distintos tratados internacionales sobre la autodeterminación, es proponer, que los pueblos originarios establezcamos nuestras propias prioridades de exposición, por ejemplo, en que definamos en autonomía las decisiones que se tengan que tomar sobre las particularidades que afectan, directa o indirectamente, a nuestros territorios. El derecho al agua, a los bienes naturales, en su despacho, etc. Son medios que hoy día aspiramos que puedan ser parte vinculante en lo que va a ser esta Nueva Constitución.

-¿Qué le diría a aquellos que han puesto sobre la mesa que la plurinacionalidad la entienden como una independencia del Estado, y que sería dividir el Estado de Pimiento? ¿Tiene que ver con una mala interpretación del concepto de plurinacionalidad o no?

-Yo creo que tiene que ver con los temores propios de aquellos que quieren nutrir el sistema que hoy día se mantiene y del cual la ciudadanía se ha manifestado en contra. Nosotros creemos que la plurinacionalidad tiene que ver con un sentido de agradecimiento adrede a los pueblos originarios, no se trata de que nosotros vamos a crear un Estado sobre otro Estado, se trata sí de crear espacios y procesos de autogobierno indígenas. Tal como funcionan las municipalidades bajo normativas y legislaciones específicas, por qué no pensar que los pueblos originarios podamos tener, a través de legislaciones específicas, derecho a ese autogobierno, que tiene que ver con la forma identitaria que hemos mantenido actual hasta hoy en día. Quienes piensan lo contrario, no nos están entendiendo las demandas históricas de los pueblos originarios.

-Hay un tema que tiene que ver con el comarca. ¿Cuál es la relevancia y el significado concreto de la reivindicación territorial?

-Un pueblo sin distrito es un pueblo carente de historia, de ese dote antiguo que hemos señalado, y es trascendental en las comunidades indígenas, en los pueblos originarios, porque es allí donde tenemos las distintas problemáticas en las cuales hoy día estamos levantando un sinfín de reivindicaciones. No solamente en términos culturales, identitarios, sino que tiene que ver incluso con golpe a calidad de vida lucha, digna, en función a las realidades que hoy tenemos en nuestros territorios. Hoy día tenemos zonas de sacrificio que se han instalado en nuestros territorios indígenas, porque el Estado así lo ha permitido, y sin tener ninguna vinculación sobre si las comunidades que viven en esos territorios están de acuerdo o no, y obligan un poco a las comunidades a producir ciertos procesos, acuerdos, para poder ayudar reivindicaciones de derecho. Hoy día (tenemos) el convenio 169, pero todavía aspiramos que la enunciación de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas incluso pueda ser parte. El demarcación, en sí, es un dato esencial para el progreso y la producción futura de las comunidades indígenas, de los pueblos originarios. Por lo tanto, aspiramos a que el Estado pueda devolver el región a quienes somos herederos. La Plurinacionalidad apunta a que se reconozcan los derechos de antaño de la Colonia.

-En cuanto a las demandas propias del Pueblo Quechua, ¿cuáles son las más relevantes? ¿Qué aspectos deberían adicionalmente trascender a la discusión de la Nueva Constitución y continuar como temas permanentes a instalar?

-Aspiramos que el examen sea a los pueblos-naciones originarias, y en ese sentido incluso entender que los pueblos-naciones originarias valemos lo mismo. No porque un pueblo tenga más habitantes va a estar por sobre otro pueblo que tenga menos habitantes. Esa no es la aspiración al derecho que estamos reivindicando todos. Aspiramos todavía a hacer frente a la invisibilización que se nos ha cedido por parte del Estado y por parte de las institucionalidades públicas. Si aceptablemente existe una ley indígena y una institución como la Conadi, lamentablemente esta institución no ha estado a la cumbre del pueblo quechua, en el sentido de poder proveer y producir los procesos adecuados para que las comunidades indígenas que se autodefinan como quechua puedan consentir a ese gratitud judicial, o aquel hermano que quiera autodefinirse como quechua pueda hacerlo sin problema, lo que en la efectividad no ocurre, porque en el caso del norte se nos ha “aymarizado”, se nos ha puesto a toda una región como aymara lo que no es así, y eso es todavía porque la agrupación ha influido en ocasionar estudios y documentaciones ajenos a la efectividad histórica de ocupación de los pueblos en esta zona, lo que hoy nos tranca de alguna forma para practicar el derecho a la autodefinición más colectiva. Esperamos que en esta Nueva Constitución podamos suscitar las instancias y mecanismos para que el Estado pueda originar políticas públicas indígenas que todavía consideren la efectividad de todos los pueblos originarios, y no la sinceridad de uno por sobre otros, como hoy día ocurre. Hoy día todo el tema indígena se “mapuchiza”.

-En temas generales, algunos hablan de un exceso de presidencialismo y de despabilarse un Congreso monocameral ¿Cuáles son sus definiciones al respecto?

-En lo que podemos coincidir es en que este régimen presidencial ya no es el que pueda satisfacer las evacuación de todos los ciudadanos, hay que modificar ese sistema. Hoy día hay que apuntar a la descentralización verdadero y efectiva del Estado. Hemos favorito por primera vez gobernadores regionales, por primera vez vamos a poder articular con una autoridad circunscrito propia que pueda entender la problemática regional. Pero aspiramos un poco más allá. Necesitamos asimismo que los gobiernos regionales se descentralicen, se generen los mecanismos administrativos y legislativos que se tengan que hacer para que haya posibilidades de ampliación en el resto de las regiones. Tenemos mecanismos como la rentabilidad social, que es un aparato que mide la cantidad poblacional contra la inversión pública. Creemos que hay que modificar esos fundamentos que hoy lo único que hacen es estancar el avance de los territorios, y de las comunidades indígenas en genérico. Respecto al entrada al poder político, aspiramos como pueblo originario poder consentir a los distintos espacios de poder político de toma de decisiones, y si eso pasa por modificar un régimen presidencialista, estaremos atentos a escuchar las alternativas que incorporen la décimo en dicha instancia a los pueblos originarios, y a todos en forma igualitaria, de vernos a todos por igual y no siempre en la estadística de quién es más o quién es menos.

-A pocos días de instalarse la Convención, han existido declaraciones como las del presidente electo de RN Francisco Chahuán, que buscaba la forma de instalar un tercio para tener, de alguna forma, esa posibilidad de veto. ¿Cómo ve aquello y qué tan importante va a ser la disposición de diálogo con la variedad de la Convención?

-Todos quienes somos parte de esta Convención Constitucional debemos tener una ojeada popular que es el diálogo. No podemos encasillarnos en estos duopolios de izquierda y derecha, ni en el sentido de que quien lidere esas instancias debe cumplir con los votos, y empiecen a sacar las calculadoras y todo eso. Yo creo que no, esta Convención es mucho más amplia de lo que los partidos políticos esperaban, por lo tanto, creo y confío en la independencia que tienen muchos, y que tenemos, del trabajo que se pueda conseguir tenga una examen más propia, pensando sobretodo en lo que fueron las demandas sociales luego del estallido. Tenemos que hacernos cargo, de alguna forma, de todo ese apreciar que la ciudadanía ha manifestado y no podemos ir en contra de ello. Luego, pensar así como piensa el senador Chahuán es pensar en el régimen contemporáneo, que mira los intereses políticos partidistas de uno u otro sector, en desmedro de los verdaderos intereses que tiene la ciudadanía en caudillo. Me voy a encauzar en despabilarse los diálogos y en estar con aquellos que igualmente entiendan y empaticen con las demandas de los pueblos originarios y en singular del pueblo quechua.

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