Yasna Provoste lanza sus dardos: «Sichel es el candidato de continuidad de un Gobierno que atropelló los derechos humanos»

0
63

A una semana de realizada la consulta ciudadana de la ex Dispositivo Constituyente –ahora Nuevo Pacto Social–, la candidata presidencial del monolito, Yasna Provoste, quiere darle un nuevo melodía al segundo tiempo de su campaña a La Moneda. Si proporcionadamente aseguró que ser DC no es una mochila, dio cuenta de una incorporación transversal de otros rostros, buscando conferir un sello de una candidatura abierta. Por eso es que incorporó al actor Alejandro Goic Jerez como patriarca de campaña, como lo adelantó a El Mostrador. Una persona que no está en la primera ruta de la política, pero que sí ha participado de varios procesos, como la campaña presidencial de Alejandro Guillier en la alternativa pasada, con un pasado socialista, que tuvo un activo rol durante el estallido social y que es un representante conocido del mundo de la civilización y las artes.

En esta segunda etapa, la senadora por Atacama enfatizó que uno de los focos es trabajar por la dispositivo de la centroizquierda, postulándose como una alternativa de cambios profundos, pero con paz social. «A veces es obligatorio, en un proceso como el que nosotros vivimos, que se generen ciertas tensiones. Para nosotros lo más importante siempre fue charlar desde nuestras ideas, que nos movían para estar en este proceso, y estuvimos en la consulta ciudadana de Dispositivo Constituyente porque creemos en la dispositivo de la centroizquierda. No nos cerca de ninguna duda de que hoy hemos vuelto a caminar todos juntos», dijo la candidata sobre las tensiones que marcaron su relación con sus excontendores.

En esta entrevista, Yasna Provoste abordó las principales diferencias con Gabriel Boric y Sebastián Sichel, el manejo de la «marca DC» y la irrupción de Ámbito Enríquez-Ominami en la arena presidencial.

-¿Qué sello va a tener este segundo tiempo de su campaña presidencial?
-Estamos iniciando esta campaña que se da en un momento que es de mucha incertidumbre. Estamos todavía con una pandemia, con políticas poco claras del Gobierno y con un candidato asimismo que representa la continuidad, como es el caso de Sebastián Sichel. Esta es una selección que está, en nuestra opinión, totalmente abierta. Nos quedan tres meses y estamos convencidas y convencidos de que representamos una opción de mayoría en nuestro país, una mayoría que exige cambios profundos, necesarios, pero que quieren que estos cambios se hagan en paz, en tranquilidad, con un país que vuelva a recuperar una gobernabilidad. Y la nuestra será una campaña de propuestas, de ideas, de poder escuchar mucho, de entender que el próximo Gobierno asimismo tiene que ser un ejemplo de humildad, de poder escuchar. A diferencia de lo que nosotros hemos trillado en este Gobierno y de su candidato de continuidad, nosotros creemos que la gentío tiene saberes, y esos saberes se tienen que colocar a disposición de mejorar las políticas públicas. La ciudadanía sabe y plantea sus problemas, y nosotros somos una candidatura que confía en las personas, así que, en este nuevo elegancia, es como lo que somos: con mucha alegría, con un gran compromiso, con una capacidad enorme de trabajo, acogiendo y escuchando muchos saberes distintos que se expresan en nuestros territorios.

-Usted viene saliendo de una consulta ciudadana que tuvo varias desventajas frente a la primaria legítimo. La décimo fue víctima, llegando tan pronto como a los 150 mil votantes. Con esa saco de votación, ¿cree posible alcanzar en estos meses una mayoría social para ser competitivos?
-Nuestra consulta ciudadana tuvo cerca de 1.287 mesas contra más de 16 mil mesas que tuvo el proceso de primarias legales, y ya eso da cuenta de una diferencia enorme que no hace posible la comparación en niveles de décimo. Si uno lo mira solo desde el punto de panorámica de las mesas, nosotros tuvimos un 2,7% de mesas disponibles para los electores, contra casi 35 o 35 por ciento de la consulta judicial. Nosotros no tuvimos mesas en el extranjero, los locales de votación fueron una verdad muy distinta. Y hay poco que a nosotros nos parece muy importante de poder dar a conocer: todo el mundo sabe, yo soy militante de la Democracia Cristiana, la DC tiene cerca de 33 mil militantes y yo obtuve más de 85 mil votos en esta consulta ciudadana, es afirmar, casi tripliqué la cantidad de militantes del padrón caudillo de la Democracia Cristiana. Es afirmar, nuestra candidatura es efectivamente muy ciudadana, muy transversal y nosotros tenemos particular interés en hablarle a nuestro país, al parada porcentaje de chilenos y chilenas que aún no define una opción presidencial, y que tiene la esperanza de que se hagan aceptablemente las cosas en nuestro país, de poder tener un buen Gobierno que nos permita reparar lo que hoy día necesitamos hacer a posteriori de un mal Gobierno: recobrar la riqueza, el empleo con foco en las mujeres, el crecimiento para todos, alcanzar más equidad, poder morar en paz. Y a esa sociedad es a la que nosotros estamos hablándole durante este tiempo.

-Ha reiterado que su candidatura es transversal, pero inevitablemente será ligada a la DC por su militancia en ese partido. ¿Cómo se puede batallar con las diferencias que usted pueda tener como candidata presidencial contra algunos puntos que su partido pretende defender, como ocurrió con el tema del pérdida?
-Yo he presentado mi candidatura con mi trayectoria, con nuestra historia como dirigenta estudiantil en el colegio y en la universidad, en mi historia en la lucha contra el provecho en la educación, en nuestra historia en la lucha por el inspección de los pueblos originarios, especialmente del pueblo diaguita, quienes el día sábado cumplimos 15 abriles del examen en nuestra ley. Llegamos a esta candidatura por nuestra trayectoria en el gratitud de la deuda histórica de nuestros profesores. Ser militante de un partido para algunos es una mochila, pero es parte de lo que uno es. Yo no soy de la elite de mi partido, me parezco mucho más a la almohadilla partidaria, a esta cojín comprometida con las transformaciones sociales, a esta colchoneta comprometida y que aún anida en sus conciencias y en sus corazones la sindicalización campesina, la reforma agraria, entender que la tierra es para los que la trabajan, de un esfuerzo muy importante de avalar la vivienda para todos los chilenos y chilenas. Por lo tanto, nos parecemos mucho más a esta cojín que ya no es solo una colchoneta partidaria, es una colchoneta social, una cojín muy comunitaria en nuestro país y, por lo tanto, asimismo durante nuestra trayectoria de vida nos hemos comprometido mucho en una integración, en trabajar por la dispositivo de la centroizquierda, y con esa trayectoria asimismo llego a esta candidatura, y vamos a sumar muchas voluntades, a quienes han estado colaborando en distintas campañas de la centroizquierda, en los distintos esfuerzos programáticos, incluso desde el mundo de los independientes, de los dirigentes sociales, gremiales, y vamos a avanzar en un diálogo muy hendido, muy transversal, no solo con nuestro programa con la ciudadanía, especialmente las regiones, sino incluso con nuestra historia y nuestra experiencia.

-Hace un tiempo Ignacio Walker dijo que usted representaba el ADN de la Democracia Cristiana. ¿Lo ve así?
-Yo he trabajado siempre por construir mayorías a partir de la centroizquierda. Independiente de si uno es parte de este ADN, yo estoy clara en que no soy solo la candidata de la Democracia Cristiana, soy la candidata de una pelotón política y social, de una dispositivo de la centroizquierda, de todos los partidos que la componen y que se sienten parte de este plan, de los trabajadores y trabajadoras, de las organizaciones sociales, que muchas veces no son las escuchadas. La nuestra será una candidatura muy convocante, muy ciudadana y nuestro propio dirigente de campaña (el actor Alejandro Goic) incluso da cuenta de que nosotros somos capaces de ampliar los gafas de la inclusión, que debemos ser capaces de sacudirnos de estas estructuras que muchas veces forman parte de las lógicas permanentes, pero que nosotros hace mucho tiempo ya las superamos.

-¿Cómo quedaron las relaciones con el entorno de Paula Narváez y Carlos Maldonado? En sus comandos hablaban de una relación más admisiblemente tensa.
-A veces es necesario, en un proceso como el que nosotros vivimos, que se generen ciertas tensiones. Para nosotros lo más importante siempre fue charlar desde nuestras ideas, que nos movían para estar en este proceso, y estuvimos en la consulta ciudadana de Pelotón Constituyente porque creemos en la pelotón de la centroizquierda. No nos cerca de ninguna duda de que hoy hemos vuelto a caminar todos juntos. El domingo fue muy emotiva la intervención del presidente del PR, Carlos Maldonado, con quien hace una semana estábamos juntos en la papeleta. Ya nos habían acompañado simbólicamente en la presentación de los historial de la inscripción frente a el Servel, hicimos una actividad en el Partido Socialista en ese momento, y la actividad del domingo y la incorporación de los equipos da cuenta de que hoy día ya estamos en un proceso diferente, estamos caminando juntos en esta tarea que sabemos que es de una enorme magnitud y que la única forma es que seamos capaces de construir una mayoría sólida para conducir al país en los próximos tiempos y para poder avalar el restablecimiento de la paz social. Y eso es poco que nosotros valoramos, no solo de las candidaturas con las que compartimos en este proceso, con Paula y con Carlos, sino que incluso corresponder el cómo se han ido sumando y el compromiso de todas las fuerzas políticas del Nuevo Pacto Social.

-¿Le complica la candidatura de Ámbito Enríquez-Ominami en lo electoral?
-Nuestra candidatura es muy comunitaria, colectiva, definida por un proceso descubierto, tolerante, participativo. Nosotros estamos en la razonamiento de poder avanzar a gobiernos de mayoría, que tengan listas parlamentarias, que efectivamente garanticen gobernabilidad y, en ese sentido, lo que a nosotros nos mueve es que verdaderamente seamos capaces de poder pensar, más que en nuestros problemas, en los problemas que tiene Pimiento y de ser alternativa de alternativa de ellos.

-¿Cuáles diría usted que son las principales diferencias que tiene con Sebastián Sichel, un ex DC, y Gabriel Boric? ¿Cómo se puede convocar al mundo indeciso que votó eventualmente en esas primarias?
-Con Sebastián tenemos serias y marcadas diferencias. Primero, nosotros no hemos sido parte de un Gobierno que atropelló los derechos humanos, y lo digo en una data que adicionalmente para nosotros y para el mundo es tan singular. Esta entrevista se hace un día 30 de agosto, en donde encima nuestro país ha suscrito desde el año 1992 la convención en materia de detenciones, de desapariciones forzadas, y precisamente el 30 de agosto, desde hace ya 10 abriles, en todo el mundo conmemoramos el día de las personas detenidas desaparecidas. Y asimismo nosotros lo hemos hecho para honrar un compromiso y una promesa, que nos compromete con las víctimas, con los familiares y con el país, de no renunciar quia en la búsqueda de verdad, ecuanimidad y reparación. Por lo tanto, una, de la larga nómina de diferencias que tenemos con el candidato de continuidad de este Gobierno, es que él ha sido parte de un Gobierno que atropelló los derechos humanos y nosotros queremos que en Pimiento seamos capaces de avanzar en verdad, probidad y reparación, no hacer como que cambian las cosas para que puedan seguir iguales.

Nosotros representamos las transformaciones que se necesita hacer en nuestro país, pero las representamos con la capacidad de concretar los proyectos en confianza de la ciudadanía, con confianza de la ciudadanía, con paz social, y esperamos que nuestras propuestas puedan obtener a todos y todas quienes quieren asimismo mejorar posteriormente de un mal Gobierno, de poder recuperar la finanzas, los empleos, la salubridad, el tiempo perdido en la educación. Eso es una diferencia muy importante con un candidato que ahora critica al Gobierno por descuido de ayuda a las pequeñas empresas, pero cuando fue director de Corfo, ministro de Progreso Social o incluso cuando fue director del BancoEstado, todavía le negó esas ayudas a las empresas de último tamaño, que enfrentaban uno de los peores momentos producto de esta crisis, no solo sanitaria sino incluso social y económica, donde muchas no tuvieron otra salida más que la pérdida.

-¿Y con Gabriel Boric?
-Yo creo que la principal diferencia tiene que ver con el evidencia, porque, cuando uno revisa, y yo he compartido con Gabriel cuatro abriles cuando fuimos diputados, cuando veo que defiende presupuestos en civilización… nosotros hemos propuesto en nuestro programa que vamos a arribar en los primeros tres abriles a aumentar el presupuesto en civilización al 1% del presupuesto de la nación. Nunca lo hemos manido en las discusiones de este presupuesto, nunca lo hemos trillado discutiendo los presupuestos de civilización. Y, por lo tanto, uno dice ‘el papel aguanta sobrado más de lo que ha sido el certificación’. El certificación, nuestras luchas que hemos transmitido y que se han concretado son un ejemplo muy claro de que sabemos hacer las cosas, sabemos que las cosas ocurren en protección de la ciudadanía. No nos quedamos simplemente en la exposición. No nos quedamos simplemente en la información de que los 60 mil pesos son insuficientes para las familias, sino que dialogamos a través de una alianza política y social de la concurso para empujar al Gobierno para que las cosas ocurran en atención de las familias, y nosotros sabemos hacer que las cosas pasen en honra de las grandes mayorías de nuestro país.

-En materia de pensiones, usted en uno de los debates propuso que los ahorros de los trabajadores puedan estar disponibles en distintas inversiones que aseguren rentabilidad. Eso fue refutado por economistas que sostuvieron que no hay una rentabilidad asegurada. ¿Cómo podría afrontar usted esa problemática?
-Siempre hay quienes disfrazan sus argumentos para tratar de defender un negocio que, en nuestra opinión, está absolutamente fracasado, como el maniquí de las administradoras de fondos de pensiones. Cuando hablamos de inversión de los fondos de pensiones, lo esencia es poder reorientar las inversiones. La inversión de los fondos no solo debe dar seguridad y rentabilidad a los fondos, sino todavía porque las inversiones tienen que respetar criterios que en nuestro país son importantes a partir de lo que hoy estamos viviendo. Nosotros estamos viviendo un proceso constituyente, estamos dejando detrás un maniquí fundado en la competencia, en el individualismo, que implementó todo lo que hoy día conocemos de mercado en educación, en el agua y en la previsión social. Por eso, nosotros planteamos que igualmente los fondos deben cumplir y respetar ciertos criterios de dónde se invierten: criterios ambientales, sociales, de gobernanza, orientando una cartera de exposición más inclusivo, más sostenible para el explicación de nuestro país. Y los fondos deben rentar, en lo que haga crecer los ahorros de los trabajadores, ese es un principio sustancial.

Lo que ocurre es que quienes defienden el maniquí de las AFP, lo hacen porque necesitan tener permanentemente medios frescos a costa de los trabajadores. Lo que nosotros proponemos es que se cambie… Si uno pudiera ponerlo en una imagen, ‘en el curso del río que nunca debió ser alborotado’. Asimismo es bueno no poner todos los huevos en la misma canasta. En nuestro país existen modelos monopólicos y esos tienen garantizadas por ley rentabilidades. Lo que vamos a despabilarse siempre es que existan pensiones dignas.

¿Qué importancia tienen dos rudimentos que han sido banderas en su campaña: las regiones y sus raíces diaguitas?
-Nadie puede representar los problemas cuando no los ha vivido. Estos fundamentos para nosotros son centrales porque son parte de nuestra efectividad, de nuestra historia, de nuestros orgullosos orígenes. El ser la única candidata con ascendencia indígena, el ser la única candidatura mujer, y tener un compromiso muy claro de descentralización, porque vivo en regiones, nací y crecí ahí, y es lo que nos ha llevado incluso a acoger y devolver el apoyo de 11 de 16 gobernadores regionales, que nos han explicitado su apoyo, su compromiso, porque encima entendemos que este nuevo Pimiento se escribe con la voz de las regiones, con la inspección de dejar detrás las situaciones de discriminación que muchas veces son tan sutiles, pero que a lo generoso de los abriles este micromachismo, microdiscriminaciones, microrracismo generan tanto dolor y tantas heridas. Cuando una ve entrevistas que le hacen a una y dice “con sus manos tostadas por el sol”… no, si yo soy morena y estoy aquí con toda mi morenidad. Igualmente en este proceso de proponer que nuestro país aspira a transformaciones de verdad, en donde ninguna persona, independiente de su origen, su identidad, su condición, religión, creencias, pueda ser discriminada. Este es un nuevo Pimiento y a ese nuevo Pimiento es al que nosotros aspiramos contribuir y liderar en este proceso.