
Ir de compras con una mujer puede ser poco aterrador para la mayoría de nosotros, pues como sabemos, los hombres siempre sabemos lo que queremos y no nos es difícil designar lo que vamos a comprar; lo pagamos y nos regresamos a casa.
Por otro flanco, ellas nunca saben qué quieren, y cuando por fin encuentran poco de su simpatía, su mente las traiciona y les hace ver un montón de contras y defectos por lo que su audacia quia será firme para designar qué comprar.
El problema aquí es que nosotros pagamos por esas indecisiones, y sabemos que ir de compras con ellas terminará en un día eternamente pesado, y no acompañarlas a veces no es una opción que podamos arriesgarse.

Para todos aquellos que se sienten identificados con lo que hemos dicho, traemos una serie de imágenes de hombres que perdieron la batalla en centros comerciales y tiendas departamentales.
Así fue la derrota de estos valientes caballeros:
1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

10.

11.

12.

13.

14.

15.

16.

17.

18.

19.

20.

21.

22.

23.

24.

25.

26.

27.

Y por fin, cierto nos hizo honradez y cambió las cartas






