Abuelito le regala dos gallinas a su doctor en agradecimiento por haberlo operado de la próstata

0
144

En cuestiones de sanidad, todos tenemos malas experiencias respecto a los doctores con quienes acudimos para tratar algunas de nuestras enfermedades. La profesión médica se ha alejado de la gentío oportuno a la entronización del oficio y el status que otorga a quienes ejercen la medicina, pues, a menudo, los doctores se sienten por encima de cualquier otra persona y llevan a lugar sus tareas de guisa desalmada.

Sin secuestro, un doctor en Tarija, Bolivia nos hace pensar que no todo el hermandad de doctores se encuentra insensible delante la requisito humana. El cirujano Álvaro Romallo aceptó negociar a un antecesor de forma gratuita y a cambio recibió un inesperado aire de su paciente.

El doctor se inspiró en su padre, antiguo médico de la zona que incluso trató a mucha concurrencia de bajos medios y que le contaba al pequeño Álvaro cómo recibía “huevitos” como cuota, para tomar la atrevimiento de intervenir improcedente al ancianito. Por esta razón, el costo de la cirugía de próstata que el antecesor necesitaba fue cubierto por la fundación Dr. José Romallo Guillen, que lleva el nombre en honor al padre de Álvaro y que se especializa en cirugía prostática.

El doctor de Tarija decidió apoyar al remoto campesino honrando la memoria de su padre y para dignificar el seguro fin de su profesión: ayudar a los necesitados. Pero su buena fe no se esperaba que este ascendiente le retribuyera su deferencia y su impecable ética regalándole dos hermosas gallinas.

El doctor Álvaro quedó conmovido por el plumífero ademán y compartió en Facebook unas fotos al costado de su paciente adjunto a otras fotos de su padre con el futuro mensaje:

Un día como hoy hace 11 abriles, murió mi padre, lo que me recordó cómo hace 40 abriles en Tarija había pacientes que te pagaban con gallinas, huevitos o el distinguido trueque. Estoy muy emocionado y eficaz. Anoche este abuelito no tenía capital para operarse de próstata, a lo que respondí que lo vamos a ejecutar por la fundación Dr. José Ramallo Guillen. Tal fue mi asombro cuando sacó de regalo dos gallinas para retribuirme la atención. Esto me emocionó y conmovió mucho y, desde el Gloria, querido papito, sé que estás eficaz de entender que he seguido tus pasos en el bienestar de esta linda multitud chapaca humilde y sencilla, la más agradecida. Solo puedo seguir agradeciendo a Todopoderoso.

La cirugía del abuelito se llevó a extremidad este miércoles al medio día. Encima, el doctor ya les puso nombre a las dos aves, uno se vehemencia Ramón y la otra, Cleotilde, pues le regalaron la parejita. Las fotografías ahora viajan por todo el mundo y esperamos que el ejemplo de este doctor Boliviano inspire a más profesionales de la sanidad.