El desprecio de Kast a los tecnócratas de derecha que critican su programa económico por «noventero e imposible»

0
35

Los resultados de la última Indagación de Expectativas Económicas realizada por el Parcialidad Central volvieron a ceñir la estimación de crecimiento para el año 2022 a un 2%. Semanas antes, un documentación del BCI corrigió asimismo a la víctima la proyección de aumento del PIB para el mismo año, pasando de un 2,1% a un 1,4&. No solo eso, el mismo referencia habló de una “alta probabilidad” de entrar en recesión entre el tercer trimestre del 2022 y el primero del 2023. Y si la excusa fuera que los datos son muy recientes, a principios de junio, el IPoM apostaba por un mayor de 3 puntos de expansión para el próximo año. Esta es la existencia de las cifras con las que se toman decisiones de política monetaria y pública en el país.

Sin bloqueo, “el problema” para la derecha oficialista que se está cambiando de banco y apostando sus fichas por el candidato del Frente Social Cristiano, José Antonio Kast, es que este, tal como se ha cuestionado a la centroizquierda e izquierda de Pimiento, igualmente estaría cayendo en la cuestionable disociación entre lo técnico y lo político, ya que el financiamiento de su programa se podio en la expectativa de crecimiento de entre un 5 y un 7 por ciento, cifras noventeras “e imposibles”, como reconocen desde el propio conglomerado oficialista.

No por nulo, y a medida que su candidatura se ha ido convirtiendo en una potencialmente competitiva, las críticas transversalmente arrecian en su contra, no solamente por los cálculos realizados por su equipo asesor crematístico, sino todavía sobre la cojín de las propuestas que definieron para alcanzar la meta, las que han sido calificadas de “fantasiosas” tanto en el mundo de la política como en el financiero.

¿Es esto un problema para quienes lo apoyan? Al parecer no lo es tanto, pues al ser consultados por la inviabilidad de la propuesta, basados en la existencia que vive el país, lo que se ha hecho principalmente es agenciárselas bajarle el perfil bajo el argumento de que “después de primera vuelta todo cambia”. Y más allá de las señales que se le están dando al mercado –preocupación supina del Gobierno–, dejaron vislumbrar que la opción de impresionar a La Moneda es más amplio que los pertenencias inmediatos que una propuesta como aquella pueda producir en el mundo financiero al día de hoy.

Otra de las frases que se repitieron fue que “los programas de gobierno no son tema para muchos”, una conclusión que chocaría de frente con el ejecutar en campaña de los diferentes comandos que han sacado brillo a cada una de las faltas que, a su parecer, contiene la propuesta del programa del candidato adversario.

Y si admisiblemente, como todos los comandos en competencia, el principal asesor crematístico de José Antonio Kast, Eduardo Militar, ha ido matizando la progresividad de la política que se pretende implantar, el programa es claro en sus definiciones. Pero más allá del cuestionamiento de las propuestas, que ya pasaremos a revisar, la verdadero preocupación que se ha instalado en las cúpulas oficialistas –que sin micrófono reconocen a al exdiputado UDI como el más probable vencedor de la primera dorso– es la señal, tanto al mercado como a la ciudadanía, de la irresponsabilidad que significa apoyar un programa que no da en los números, lo que los deja en la “línea de fuego” de los cuestionamientos que ellos mismos hacen a sus contrincantes. De todas formas, reconocen, “no son argumentos suficientes” para repensar su efectuar en el corto plazo.

En resumidas cuentas, la propuesta económica del Frente Social Cristiano apunta a una disminución de dos puntos del IVA, pasando del 19 al 17 por ciento, lo que se calcula en cerca de 2.060 millones de dólares menos para las arcas fiscales, y considerando que se trata del primer colector de platas públicas para el Estado. A su vez, propone un recortadura de 10 puntos a los impuestos de primera categoría a las empresas, pasando del 27 presente al 17, calculado por algunos expertos en 3.840 millones de dólares menos, lo que en suma supera los 5 mil millones de dólares menos, esto en un contexto de descuento del desembolso efectivo de un 20%, según propone el presupuesto 2022. A eso se suma la idea de cero impuestos a pymes y startups que facturen menos de 25 mil UF al año. Todo en el situación de una deuda pública que se pronostica entre un 37 y un 45 por ciento.

No por carencia el programa ha recibido cuestionamientos de suspensión calibre, partiendo por el presidenciable oficial de Pimiento Vamos, Sebastián Sichel, anejo con su coordinador político, Pedro Browne, quienes calificaron la propuesta de J. A. Kast de “populista” o de tener “unos hoyos profundos”. Pero no son los únicos. El exministro de Hacienda de Michelle Bachelet, Andrés Velasco, apuntó a las propuestas tanto de Gabriel Boric como del candidato Republicano, tachándolas de “fantasiosas”, apuntando a esta última como una en que “ni siquiera hay un intento intelectual de sostener ‘vamos a hacer tal cosa’, ‘vamos a tomar tal medida’, ‘vamos a cerrar la brecha fiscal de tal forma’. Todo queda librado a los espíritus animales-empresariales y al crecimiento crematístico».

El todavía exministro de Hacienda, pero del presente Gobierno, Ignacio Briones, dijo que “tenemos un candidato de izquierda que dice que va a subir impuestos 40 por ciento y uno de derecha que los bajará 20, ninguna de las dos propuestas parece seria ni creíble”, sostuvo.

Desde el mundo financiero, si perfectamente se reconoce un programa pro crecimiento, las dudas se instalan en torno a la viabilidad de implementar la propuesta en el contexto que se vive en el país. Carolina Ratto, head of equity research de Credicorp Caudal, dijo a La Segunda que “está claro que el programa es pro mercado: habla de reducir impuestos, lo que traería más inversión y podría generar más crecimiento. Y no habla de cambiar el sistema de pensiones. Pero la gran disyuntiva es que Chile pasó por un proceso de estallido social muy dramático para el país y no se sabe si las propuestas de Kast serán suficientes para calmar las expectativas que hoy tiene la gente”. En la misma tendencia, Cristián Araya, apoderado de Renta Variable de Vantrust Caudal, señaló al mismo vespertino que “una de las mayores dificultades de Kast puede ser la ingobernabilidad y una oposición parlamentaria fuerte, que vaya en contra de lo que trate de hacer. A eso le sumas una Convención Constitucional en paralelo que le jugará en contra, una nueva Constitución que te podría cambiar todo, y entonces piensas que su programa es más bien una declaración de intenciones”.

En un referencia a sus clientes, la financiera JP Morgan calificó de “audaces” las propuestas tanto de José Antonio Kast como de Gabriel Boric, concluyendo que cualquiera de las dos, de hacerse efectiva, dejara un endeudamiento sabido de un 50% del PIB al 2027.

Desde el mundo de la sociedad, y en entrevista con Radiodifusión Universidad de Pimiento, el economista y profesor de la Casa de Bello, Manuel Agosin, sobre la propuesta Kast opinó que “es un absurdo completo, eso responde a una visión puramente ideológica”. Por el costado de la Universidad Católica, el incluso economista Francisco Meneses, a través de sus redes sociales, indicó que “muchas veces se acusa a la izquierda de ser fiscalmente irresponsables, eso es un mito, y al mirar el programa de Kast, queda demostrado que el populismo viene de la derecha”. En el mismo hilo, apuntó que “así como está planeado, haría quebrar al Estado chileno en menos de 4 años”.

El decano de la Maña de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma, Tomas Duval, señaló que “creo que ha pasado una cosa con Kast: que en el fondo la derecha no ve que Kast vaya a hacer un cambio radical al modelo. Mi impresión es que esa percepción es la que tienen más allá de las cifras o de la viabilidad que tendría el programa económico. Ese ha sido el punto por el cual quizás sale en gran parte ese electorado potencial que estaría votando por Kast, que, en el fondo, él no va a introducir grandes modificaciones al modelo como podría ser, en contraste, con la candidatura de Boric”.