El vikingo del Capitolio está en huelga de hambre porque en la cárcel no le dan comida orgánica

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Durante lo sucedido en las protestas en el Capitolio en Washington, sin duda quien más llamó la atención fue un hombre con un barretina de piel y unos enormes cuernos, por lo que pronto fue llamado “Vikingo”.

Este seguidor de Donald Trump se candela Jacob Anthony Chansley, identificado como Jake Angeli en redes sociales, y sigue dando de qué susurrar, ya que luego de ser detenido, se puso en huelga de penuria porque en la prisión no ofrecen comida orgánica.

Este hombre tiene 33 abriles y está pronunciado de delitos como irrumpir de forma violenta en un edificio oficial, comportamiento violento y desorden civil.  De acuerdo a lo expresado por él mismo en una entrevista con Vice, se siente “orgulloso” de su comportamiento, ya que lo calificó de “patriótico” y de ser un momento histórico para los Estados Unidos. De hecho, aseguró que contactó al FBI para que lo detuvieran.

Sin requisa, parece que esa valentía se fue difuminando tras ser recluido en una gayola de Arizona, pues al bebé no le gustó la comida que le sirven en ese ocupación, ya que sigue una estricta dieta a almohadilla de alimentos orgánicos. Encima, su mamá salió a defender a su pequeño diciendo que de no seguir su régimen alimenticio, “se pondría muy enfermo”. Como no le habían cumplido su petición, Jacob se puso en huelga de deseo.

Jake Angeli

Este hombre pertenece al movimiento QAnon, que proclama que Donald Trump es un “guerrero” que está enfrentando a un corro de políticos, empresarios, celebridades y demás que controlan el mundo y son adoradores de Satanás.

Adentro de este movimiento, Jacob es considerado un chamán y, por supuesto, es uno de sus miembros más activos, por lo que sus actos en el Capitolio son considerados por él y por muchos más como “patrióticos”.

Precisamente por su condición de “chamán” es que debe resistir una rigurosa dieta, seguramente para sustentar intactos sus “poderes”. Frente a su huelga de deseo y la petición de la madre, la jueza Deborah Fine decidió otorgarle este beneficio, ya que se dijo “extremadamente preocupada” porque el Vikingo se negaba a manducar, por lo que pidió que se hicieran los ajustes necesarios a su dieta. Así que por fin tendrá sus alimentos orgánicos.