Mal desempeño en el combate a la delincuencia golpea otra vez a Piñera a una semana de marzo

0
120

Este lunes el Gobierno vuelve a las pistas. El Presidente Sebastián Piñera solicitó explícitamente a sus ministros y subsecretarios que retornaran de sus recreo, con el objetivo de “ajustar los últimos detalles” para marzo, mes que estará cargado de movilizaciones y trabajo constituyente. Pese a que no habría “extrema confianza” en Pimiento Vamos, en el Gobierno señalan que hay “bastante preparación” para afrontar “un mes que es de incertidumbre”.

En medio de estas preparaciones es que la Secretaría de Comunicaciones de Gobierno (Secom), liderada por Christian Rendic, ha eminente una serie de encuestas y focus groups, con el fin de acotar objetivos para el inicio del calendario político 2020. Con el tema constitucional corriendo por carril propio y la pugna desatada por el Apruebo/Rechazo al interior de Pimiento Vamos, “aún quedan temas de Gobierno”, puntualizan en La Moneda. Adentro de los ámbitos más preocupantes, está la  mala percepción sobre el desempeño gubernativo frente a la delincuencia.

En el oficialismo recuerdan que, antaño de la revuelta de octubre, la agencia de Piñera pasaba por un enrevesado momento en cuanto al ítem delincuencia. En Palacio afirman que es un tema del cual el Mandatario “no se pudo defender”. Según el Índice Doméstico de Fundación Paz Ciudadana, publicado el 15 de octubre, durante el primer semestre de 2019, la victimización de hogares subió de un 36,4% en 2018, a un 40,6%.

El mismo crónica evidenció que el porcentaje de “temor alto” en las familias alcanzó un peak de 19,6% de la muestra, prácticamente el doble del 10,4% de 2018. El estudio de Paz Ciudadana todavía mostró una robusto devaluación en las denuncias, pasando de un 61,3% a un 49,4%, adecuado a los altos índices de desconfianza en Carabineros, lo que se registraba antiguamente del 18 de octubre.

A mediados de 2019, se había instalado que el principal fracaso de Piñera 2.0 podría ser el combate contra la delincuencia, próximo al estancamiento crematístico, que encima era una de las grandes deudas pendientes de su primer paso por La Moneda. Pero la revuelta de octubre terminó por sepultar cualquier expectativa respecto al segundo periodo presidencial del patrón.

A pesar de que los datos de la última sondeo del Centro de Estudios Públicos (CEP) dejaron en evidencia que la preocupación por la delincuencia bajó del podio de las tres principales preocupaciones que tiene la multitud, con una caída de 51% al 26%, al interior del equipo presidencial llamó la atención que en las mediciones internas la preocupación y reprobación del trabajo realizado por el Gobierno frente a el ítem “delincuencia” seguía en números rojos disparados.

Tanto así que, tras el primer referencia presentado por Rendic, el segundo tierra de Palacio había solicitado hacer un nuevo penetración con una muestra más amplia, el cual habría ratificado los números rojos para el desempeño del Gobierno. Desde La Moneda sostienen que la crítica es “transversal al sector político”, aunque se ve intensificada entre aquellos que se identifican con la centroderecha.

Las presiones del sector

En medio del caos interno que se vive en el oficialismo, en los partidos de Gobierno y el mundo parlamentario existe la preocupación respecto a que el Ejecutor“retome las riendas”, pero no de la memorándum política –ya que eso estaría cedido por perdido–, sino que de las agendas propias de la derecha, como, por ejemplo, del tema de la seguridad.

Las fuentes señalan que al Presidente Piñera aún le quedan dos abriles para dirigir al país y que la discusión constitucional “no puede ser de lo único que hablen los miembros del Comité Político”. Resaltan que, aunque sea “para administrar el cierre de un Gobierno, se necesita tener una propuesta y esa no está”.

A esto se suma el confuso momento por el que pasa Carabineros, la principal institución a cargo de los despliegues contra la delincuencia. Reparan en que “hay una sensación de que dejan hacer”. Fuentes del oficialismo apuntan que los funcionarios de la policía uniformada no acuden “ni siquiera a los llamados de las autoridades”.

Agregan que no saben si es “por falta de funcionarios o por un mal accionar de la policía”, pero hacen hincapié en que existe una sensación de “total ausencia de Carabineros para combatir la delincuencia común”.

Si correctamente reconocen que la policía está “sobrecargada” con la contención de la movilización social, en el oficialismo aseguran que “al menos en la Región Metropolitana el intendente Guevara ha abusado”. Agregan que se ha “sobredimensionado” el despliegue de Carabineros en la denominada Plaza de la Dignidad y que los sectores aledaños, en Providencia y Santiago, “se han hecho más peligrosos”.

Es por esta razón que un sector habría optado por presionar a La Moneda con el objetivo de tener “más incidencia” sobre Carabineros y así “devolverlos a una de sus principales labores: la seguridad y el combate contra la delincuencia”.

Un problema del cual habría conciencia al interior de Palacio, en donde destacan que, más que una preocupación actual, “las presiones vienen de un sector que está empeñado por boicotear desde dentro al Gobierno”, ya que las tensiones por el tema constitucional han hecho “irreconciliables” dos almas al interior de Pimiento Vamos.