Se casan en plena pandemia y los invitados asisten a como fotografías en tamaño real

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Recientemente hemos pasado casos de contagios de Covid-19 porque algunas personas no se resisten a celebrar y terminan por congregarse en grandes cantidades, y eso desencadena los brotes de la enfermedad, pero felizmente todavía hay concurrencia consciente que es capaz de encontrar la forma de realizar sus celebraciones pero sin ponerse en peligro y, sobre todo, sin arriesgar a los demás.

Romanee y Sam Rondeau-Smith no quisieron diferir más su boda, así que buscaron una forma de que sus seres queridos estuvieran presentes en tan importante momento, pero sin que esto estuviera fuera de las medidas sanitarias contra la pandemia de coronavirus en Reino Unido, y claro, para cuidarlos de un posible contagio masivo, así que tuvieron una brillante idea con la que pudieron tener hasta 50 invitados en su ceremonia.

Si aceptablemente es cierto que tuvieron a 14 invitados “reales”, el resto fueron fotografías impresas en tamaño efectivo y pegadas sobre estructuras de cartón para poderlos colocar como si estuvieran en la reunión y así percibir su presencia, lo que seguramente será un festejo que nunca van a olvidar, aunque los invitados de cartón por supuesto que hubieran preferido no perderse la fiesta, pero bueno, son las nuevas condiciones en las que nos toca proceder.

Los novios invirtieron poco más de 2,500 dólares en las impresiones de estas fotografías, y aunque pudieron hacer solamente una transmisión posible, decidieron que sería mejor si colocaban estas figuras de cartón, sobre todo al momento de tomarse las tradicionales fotos del presente, y de alguna forma sentirán que fue como si hubieran estado ahí, y claro, le puso un toque muy divertido a la fiesta.

Esto les dio la oportunidad de invitar a todos sus amigos y familiares sin desgastar un solo centavo en el simposia, la bebida y un oficio donde poder recibirlos a todos de forma cómoda y segura, así que si lo vemos por el costado positivo, al final se ahorraron una suma considerable; aunque, claro, esos 2,500 dólares en impresiones siquiera son poco muy moderado, pero proporcionadamente valió la pena pues será un detalle que no olvidarán.

Lo importante es que la pareja se haya pasado un gran momento, ya sea que los invitados sean de carne y hueso o de cartón, porque tal vez cuando pase todo esto de la pandemia habrá momento para que se puedan reunir todos y reírse de su boda mientras miran sus fotografías. Todo surgió porque una de las damas de honor les dijo que no podía alucinar, así que pensó en poner su imagen en cartón, pero con las restricciones de la pandemia esto se amplió y fue la alternativa perfecta para transigir a mango su enlace matrimonial.