Fricciones en Lista del Pueblo, el camino solitario del PS y el aislamiento de Cubillos y Marinovic: la Convención Constitucional a días de su instalación

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“Independientes de los partidos tradicionales, del poder económico y eclesiástico”. Así se definió, a principios de junio, el primer espacio autoconvocado de constituyentes electos, en lo que se conoce como la Vocería de los Pueblos. Fueron 34 integrantes en un principio, donde el movimiento feminista tuvo un rol en su conformación. Se instalaron independientes e integrantes de la Cinta del Pueblo. Algunos se fueron, otros llegaron y hoy son más de 40 los nombres que aparecen en cada afirmación de esa instancia.

La Vocería de los Pueblos es uno de los espacios que ha estado más activo desde la alternativa de convencionales constituyentes, siendo su llamado más polémico el no subordinarse al Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019. Pero todavía es la que ha acabado agrupar a la veterano cantidad de integrantes de la Convención Constitucional, en el interior y fuera de este liga, como fue la reunión, realizada el lunes, que convocó a 87 constituyentes de la Vocería de los Pueblos, escaños reservados de Pueblos Originarios, la Repertorio del Pueblo, Apruebo Dignidad, Nómina del Apruebo e Independientes No Neutrales. La idea central era concitar acuerdos en los criterios comunes para el día de la instalación, lo que no se consiguió en lo concreto. Es más, la Vocería de los Pueblos sostuvo, en un comunicado, que se acordó una comisión transversal para preparar una próxima convocatoria autoconvocada, y que publicarían un memoria de esa reunión. Sin incautación, algunos de los asistentes, que no son parte de la Vocería, admitieron en privado que existió poco de molestia con esa proclamación, pues –según ellos– no hubo acuerdos ni actas.

Paralelamente, los constituyentes de Apruebo Dignidad –que agrupa al PC, Frente Amplio e independientes– han realizado actividades y declaraciones, como un cabildo en el distrito 11, espacio al que denominan los constituyentes del “Rechazo”, o sea, que no quieren cambiar la Constitución del 80. Sin secuestro, los frenteamplistas incluso han tenido actividades por separado. En la discusión de los distintos temas se han conformado plataformas transversales, como la de Feministas Constituyentes y Plurinacionales, incluso otras en áreas medioambientales, de educación y de infancia, como asimismo en materia de derechos humanos.

De todos modos, los distintos sectores auguraron que la Convención será un espacio político diverso a los que hoy funcionan, donde las posibles alianzas serán más dinámicas, o que ni siquiera se requieran en determinados temas, porque lógicamente primará una visión más reformista o progresista, dada la conformación de la agrupación. Por ahora no hay ninguna vía que convoque a todos los constituyentes: ni WhatsApp, ni correos, ni falta. Solo la estructura o incipientes preacuerdos de grupos particulares o incluso, en algunos casos, bilaterales.

Ignacio Achurra, constituyente del distrito 14 por el Frente Amplio, consideró que “es muy temprano para pensar que estamos en condiciones de generar articulaciones políticas que nos permitan alcanzar 2/3 en diferentes materias”. El actor enfatizó que los acercamientos serán mucho más fluidos que en el Congreso. “Esto no va a funcionar como con bancadas rígidas, donde cada bancada de un partido defiende los intereses institucionales, electorales, está dialogando con la Presidencia, en una estrategia de revancha. Aquí las articulaciones van a ser mucho más líquidas, las fronteras se van a atravesar y se van a armar grupos de constituyentes en base a orden temático”, dijo, añadiendo que ya está coordinando un trabajo con Malucha Pinto (PS), en cuanto a las artes y la civilización.

El desmarque socialista, el aislamiento de Chahin y Harboe 

“Su futuro es algo que está evidentemente en el aire y, por lo menos, mi opinión es que ha cumplido esa etapa”. Fue lo que dijo el presidente del PPD, Heraldo Muñoz, sobre Pelotón Constituyente, que tras la derrota electoral de mayo y el fracaso de las primarias presidenciales, quedó en el suelo. No solo en la articulación de las cúpulas partidarias, incluso en la misma Convención Constitucional, donde no hay coordinación desde la alternativa y donde hay partidos que no existen, como la DC, el PPD y el PR. En este contexto, la única colectividad que sacó más constituyentes electos, el Partido Socialista, decidió emprender un rumbo propio, y sus nuevas autoridades se organizaron bajo el Colectivo Socialista, que ellos definen como “de puertas abiertas”. El espacio, que agrupa a los 15 constituyentes socialistas y en cupo PS, ha estado trabajando con el Instituto Igualdad, el think tank de la tienda.

En el PS explicaron que hay dos factores, siendo uno el interés de estructura entre militantes e independientes electos en cupos socialistas en temas y conceptos relevantes. Otro es la valentía de tomar distancia de nombres como Fuad Chahin (DC), quien –dicen– genera desconfianza por su cercanía con la derecha y el Gobierno en proyectos que se han tramitado en el Congreso, y con Felipe Harboe (PPD), a quien algunos definen como “un representante de la vieja política”, del “partido del orden”.

El expresidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahin, ni siquiera ha tenido coordinación con Christian Viera (constituyente independiente en cupo DC). El renunciado expresidente de la grupo aclaró que priorizará el trabajo con quienes compitieron en su índice. “Voy a trabajar con todos los que estén disponibles, pero naturalmente que mi espacio más cercano son los constituyentes que resultaron electos en la lista del Apruebo”, dijo. En su colectividad algunos creen que la DC “tiene poco que hacer” y que “es difícil que no seamos irrelevantes en la discusión”.

Siquiera hay una coordinación concreta con Renato Garín, quien fue en un cupo del Partido Radical, y quien encima ha intentado edificar otros grupos de estructura, como el que envió una propuesta a La Moneda para la constitución de la Convención y, recientemente, ha participado en actividades con la Vocería de los Pueblos.

Fricciones en la Registro del Pueblo

La Índice del Pueblo fue la gran ganadora de las elecciones de mayo, pero no ha estado ajena a fricciones. Ya en un principio, algunos de sus integrantes reconocieron que se trata de un espacio que convoca a independientes que, si aceptablemente tienen coincidencias en temas claves, todavía alojan diversidades en posturas específicas, como Rafael Montecinos, quien dijo en El Mercurio que no conversaría nunca con la derecha, poco que fue matizado por otros integrantes del pedrusco. Varios de los consultados admitieron que, tras el congreso realizado por la Tira del Pueblo, se generaron algunas distancias en cuanto a la proyección política.

De los 27 constituyentes electos, sus últimas declaraciones públicas las firmaron entre 13 y 16. Encima, algunos de ellos, si aceptablemente forman parte de la Vocería de los Pueblos, se retiraron o no aparecen en sus declaraciones, como Manuel Woldarsky y Giovanna Grandón (la tía Pikachu).

Uno de los integrantes de la Vocería de los Pueblos sostuvo que “entre ellos (la Lista del Pueblo) tienen algunas diferencias y su cúpula no estaba muy de acuerdo con este espacio, donde hemos dialogado con otros grupos de convencionales”. De hecho, la Vocería de los Pueblos ya ha tenido acercamientos con el Frente Amplio y, en militar, con Apruebo Dignidad.

La inactividad de la derecha y marginación de Marinovic y Cubillos

En todo este tablado, el pacto de Vamos por Pimiento, que agrupa a los partidos oficialistas e independientes de derecha, no se ha articulado como colección ni ha tenido una concierto relevante en lo manifiesto desde las elecciones. No hay conversaciones para proponer presidente o presidenta, siquiera propuestas claras para la instalación, como han hecho otros grupos de convencionales.

De todos modos, hay una incipiente coordinación de los constituyentes “más dialogantes” y de posturas menos rígidas, como el exministro Cristián Monckeberg; Alfredo Dorado Echeverría (hijo del excanciller); el expresidente de Evópoli, Hernán Larraín Matte; el economista desprendido Bernardo Fontaine Talavera, entre otros. De hecho, algunos han agradecido a Monckeberg como un liderazgo adentro del sector.

En el oficialismo afirman tener claro que hay una mayoría de centroizquierda y que, por lo tanto, no hay forma de que la derecha pueda imponer ideas, sino que la idea es conseguir diálogo y consensos en temas relevantes. Algunos apuestan por la automarginación de los constituyentes más extremos de los dos lados. En dicho sector reconocen como “halcones” más duros a Marcela Cubillos y Luis Mayol, Teresa Marinovic y Constanza Hube, entre otros. No hay puentes con ellos, aseguran.

Según constituyentes ligados al oficialismo, el ministro de la Segpres, Juan José Ossa, ha jugado un rol de “colaborador”, y el decreto cuestionado buscó dar caminos institucionales. En cuanto a la décimo de la secretaria relatora del Tricel, Carmen Edén Valladares, como representante del Estado, las fuentes de derecha sostuvieron que esta fue tanteada por Ossa “con muchos constituyentes electos, al igual que el presidente de la Suprema, y fue la solución que más gustó”.

¿Quién presidirá la Convención?

Aunque no hay acuerdos cerrados sobre qué nombres promover para presidir la Convención Constitucional, ni una visión unitaria, sí existe coincidencia en varios sectores independientes en que debiera ser una mujer, tanto para dar una señal del carácter paritario de este espacio, como por las competencias que le reconocen, tanto mujeres como hombres, a las integrantes de la instancia. La segunda característica que ha surgido de los sectores de izquierda, centroizquierda y fuera de partidos, es que sea algún independiente, que mantenga el sello por el que optó la ciudadanía en la votación. Otros todavía han abogado para que quien presida sea representante de algún pueblo originario. Navidad Llanquileo, Elisa Loncon, Cristina Dorador, entre otros nombres, son algunos de los mencionados entre los consultados. Aunque todo ello se enmarca adentro de una “posibilidad”.

Algunos constituyentes postulan que, donado que preferentemente las opciones para la presidencia serán mujeres, la vicepresidencia podría decidir asignada a un hombre. Por estos días los distintos pactos siguen analizando las opciones y esperan arribar con consensos para proveer la votación de quien comande la Convención Constitucional.

“Alguien que tenga capacidad de diálogo, carácter, liderazgo y la capacidad de organizar un debate que va a ser complejo”, agregó Fuad Chahin. Su postura es coincidente con otros constituyentes, tanto de la centroizquierda, izquierda, derecha e independientes, que sostuvieron que debe ser una figura que tenga la capacidad de estar por sobre los partidos e ideologías y que promocione un concurrencia de diálogo, en específico, cuando los temas en tabla sean complejos.

Hasta ahora, hay esperanzas en que se logren consensos en los días que quedan antaño de la instalación de la Convención, pues es transversal la idea de que no es bueno tardar decisiones de esta naturaleza, ni calar el primer día con ánimos que tensionen la instancia, con la conciencia de que el debate en algunos temas será más liberal y que el tiempo para construir una Nueva Constitución es acotado.