Llevó a su perro al veterinario porque se echaba gases olorosos y resultó ser su marido

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Uno de los momentos más incómodos en una pareja es cuando quieres propalar un gas, y hay hombres que hacen hasta lo impracticable con tal de no ser descubiertos, como echarle la error al perro. En este caso, Jerry, un inocente lomito fue señalado falsamente por su compañero humano con tal de no aceptar su responsabilidad, lo que ocasionó varias visitas al veterinario.

Una incertidumbre mientras cenaban, su esposa salió disparada a la calle adecuado al olor repugnante que invadía la casa, pues al estar encinta de inmediato le dio asco. Su maridito le echó la delito al escueto de Jerry, pero como de verdad era enfermiza la pestilencia, la mujer decidió llevarlo al veterinario. Sin requisa, el real culpable no reveló la verdad porque ya era demasiada la vergüenza que sentía.

Tenemos un perro, Jerry. Es un bienquerencia total y lo amo mucho. Yo creí que poco andaba mal con él porque el olor era como a huevos podridos. El veterinario estaba extremadamente confundido y ordenó un montón de pruebas que costaban mucho. Todas las pruebas mostraron que el perro estaba aceptablemente.

-La esposa

Como el veterinario no encontraba la causa de los gases, ordenó una gran cantidad de exámenes, lo que no fue para cero económico, pero todo seguía saliendo común. Cuando la ansiedad de la mujer fue mucha, y los gastos muy elevados, el marido decidió confesar que él era el responsable de lo que ocurría, lo que ocasionó la separación de la pareja. Al final le resultó muy costosa su mentira.

Lo eché de la casa y fue a quedarse con sus amigos. No le importaron los gastos ni las visitas al veterinario, ¿se necesita un ataque de pánico total y un colapso mental para asegurar la verdad? Si le es tan comprensible mentir durante tanto tiempo, ya no confío.

Por si lo dudabas, un gas puede ser el causante de tu divorcio, así que lo mejor es salirte de la casa y desfogarte en solitario para que los olores se esparzan a campo franco o si no alcanzas, ni modo, aceptar tu responsabilidad y asegurar la verdad antiguamente de que tu insuficiente perrito sea señalado como el culpable. Por cierto, si tus olores son tan fétidos como dijo la mujer en este caso, entonces tú eres quien debe presentarse de inmediato al médico.