
Las redes sociales no han tardado en contestar a las informaciones que apuntan a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exige a las empleadas de la Casa Blanca que “vistan como mujeres” durante su etapa de trabajo.
Como réplica, en Twitter ya se ha creado el hashtag #DressLikeAWoman, que se ha convertido en Trending Topic en cuestión de horas, donde decenas de mujeres bombero, soldado o pilotos han comenzado a subir selfies ataviadas con sus uniformes de trabajo.
Adicionalmente, todavía se han compartido imágenes de mujeres que hicieron historia al desempeñar cargos que hasta ese momento estaban reservados exclusivamente al sector masculino. La página web Axios, una nueva web de información creada por uno de los fundadores de Político, ha informado citando a una fuente anónima de la Filial de Trump, que el documentación del presidente requiere que sus empleados “vistan admisiblemente” y tengan “un look adecuado” todo el tiempo.
#SomosIguales #DressLikeAWoman: Mr. Trump, las mujeres podemos vestir como nos dé la anhelo https://t.co/Lp7eyjutqM pic.twitter.com/z3g4ITtorS
— Triangol #Igualdad (@TR_igualdad) 3 de febrero de 2017
Me gustó esto. Qué postergación que Trump opine de cómo deben vestirse las mujeres #DressLikeAWoman pic.twitter.com/weKd6wQPCl
— Adela Dubra (@adeladubra) 4 de febrero de 2017
#DressLikeAWoman Nobel Prize Laureates Gabriela Mistral (1945) and Rigoberta Menchú (1992) #LatinWomen pic.twitter.com/mRYIM6OSZj
— Cervantes Leeds (@IC_Leeds) 3 de febrero de 2017
Juntos eliminamos los estereotipos de categoría #DressLikeAWoman #HeForShe pic.twitter.com/DD1eyj2IEh
— HeForShe en Castellano (@HeForSheLAC) 3 de febrero de 2017
Coco Chanel #DressLikeAWoman pic.twitter.com/n4VD0NKemJ
— lorenna cleary (@bipolarlioness) 3 de febrero de 2017
Pero mientras que para los hombres todo se traduce en transigir una corbata de la marca Trump y el pelo “bien arreglado”, las reglas para las mujeres son poco más complicadas. “Incluso si llevas tejanos necesitas parecer limpia y ordenada” asegura el referencia, que advierte que los pantalones deben ser “ceñidos” y que durante la campaña electoral las mujeres ya se habían sentido presionadas por aceptar vestidos con el objetivo de causar al presidente buena impresión.





