Vaca escapó del matadero y ahora deambula por las calles disfrutando de su libertad

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Una cooperación activó su instinto de supervivencia y logró escapar entre los árboles cuando el conductor abrió la puerta del transporte que la llevaba al matadero en Johnston, Iowa, Estados Unidos. Meses a posteriori, varias personas han reportado haberla trillado deambular las calles de este superficie, seguramente disfrutando de una nueva vida luego de evitar ser convertida en filetes.

Adam Seaberg, vecino de esta ciudad, fue el primero que alertó a las autoridades, ya que al circular en su choche a las 2:00 a.m., vio a la contribución mientras detenía su marcha en una luz roja. Al ver el tamaño de la silueta supo que no se trataba de un perro. Cuando se acercó más, se dio cuenta de que se trataba de una vacuno, a la que le alcanzó a tomar algunas fotografías como evidencia.

Desde ese momento son comunes los reportes de otras personas que incluso la han trillado, incluidos oficiales de policía, pero no pudieron detenerla en ese momento. Las autoridades hicieron el llamado a extremar precauciones, sobre todo para evitar un contratiempo automovilístico, ya que por la perplejidad, la visibilidad disminuye y pueden impactarse con la becerra. Adicionalmente, insistieron en que no traten de capturarla y llamen a las autoridades para que especialistas lo hagan.

Luego de ser presencia, se sabe que está en buenas condiciones de sanidad y no tiene signos visibles de desnutrición, por lo que se piensa que encontró la forma de alimentarse, o proporcionadamente, que acude con algún autóctono de la ciudad que le proporciona alimento y posteriormente sale de nuevo a pasear para disfrutar de su exención, lo que suena razonable, ya que sabemos que estos animalitos pueden advenir abriles en criaderos o incluso toda su vida, solo esperando el momento en el que serán sacrificadas.

Lo que todavía no se sabe es cuál será el destino de la becerra, si será capturada para llevarla a algún refugio, a una predio o si de nueva cuenta intentarán llevarla al matadero, lo que sería lamentable. Otra opción sería dejarla en autodeterminación y que siga caminando por las calles, incluso la podrían adoptar como la nueva mascota de la ciudad y que se convierta en un símbolo de dispensa y ganas de poblar.