5 Películas en las que Christian Bale mostró su enorme capacidad para transformar su cuerpo

0
82

¿El actor nace, se hace o se prepara? Esta es una gran pregunta que nos pensar acerca de todos esos procesos y técnicas que los actores emplean para dar vida a los personajes que están por interpretar. Por ejemplo, Robert De Niro pasó un mes inalterable trabajando como taxista para imitar la perturbada mente de Travis Bickle en Taxi Driver o Margot Robbie, que se sometió a rigurosas sesiones de entrenamiento de patinaje sobre hielo para dar vida al personaje de la patinadora Tonya.

No hay nulo como estar experiencias en carne propia para hacer un papel lo más parecido posible al que se está conceptualizando y para esto tenemos al excelente actor Christian Bale, quien hace todo lo posible con tal de amoldarse físicamente al personaje que está por interpretar. Como muestra de esto, te traemos estas transformaciones que son verdaderamente sorprendentes.

1. El maquinista (2004)

Bale interpreta a Trevor Reznik, un trabajador de una taller sobrado dañado psicológicamente. Adicionalmente, tiene un físico totalmente demacrado y pálido, que puede percibirse como una manifestación sombría del agotamiento y agitación que lleva en su interior. Este personaje es la viva imagen de cierto endeble, con sus costillas sobresaliendo de la caja torácica y estómago pegado por completo a su columna vertebral. De hecho, cuando lo vemos en imagen, resulta complicado creer que lo que estamos viendo es un actor vivo y mucho menos a Christian Bale, a quien se le conoce como una persona muy resistente y resistente.

Según Bale, para la filmación de esta película bajó aproximadamente 29 kilos durante los cuatro meses anteriores a iniciar la producción. Algunos afirman que es la decano pérdida de peso hecha por un actor para interpretar a un personaje en la historia del cine. Para alcanzar este aspecto tan deplorable, Christian Bale se sometió a una dieta de atún, manzanas, agua, café y whisky, que equivale a la ingesta de solamente 200 calorías.

2. Escándalo gringo (2013)

Irving Rosefeld es un personaje tan opuesto a la apariencia natural de Bale que incluso dejó totalmente atónitos a sus compañeros de índice. De hecho, se dice que Robert De Niro saludó de mano a todos los miembros de la producción y cuando llegó con Bale, lo desconoció por completo, hasta negó que se trataba de él, pero a posteriori de observarlo detenidamente, se convenció de que sí era Bale.

Para el papel de Rosefeld, Bale subió unos 20 kilos y lo logró con una dieta a almohadilla de muchas hamburguesas con pinrel y donas. Encima, existe el rumor de que logró herniarse un disco de la espalda por practicar una postura más encorvada que provocó que el actor tuviera una disminución de siete centímetros en su elevación.

3. Psicópata gringo (2000)

La rutina de cuidado personal que sigue el personaje de Patrick Bateman va acompañada de un monólogo extenso y proporcionado espeluznante con frases como: “Por la mañana, si mi cara está un poco hinchada, me pondré una bolsa de hielo mientras hago abdominales. Puedo hacer mil ahora”. Sin bloqueo, este ritual tan intenso no se compara en mínimo al trabajo hecho fuera del set de filmación que hizo Bale para personificar al monstruo irónico capitalista.

Antiguamente de este personaje, Bale nunca tuvo la menester de tener una forma física perfecta, por eso realizó un riguroso programa de entrenamiento y dieta, encima de cambios internos, como musitar con acento estadounidense en su vida cotidiana y negarse a socializar con sus compañeros de diligencia.

De hecho, llegó a determinar en más de una ocasión que este papel era demasiado restrictivo, en peculiar con la dieta, ya que se requería una estructura flaca y a la vez musculosa, por lo que ingirió pura proteína magra, carencia de azúcar, grasas buenas y lo leve de carbohidratos.

4. Batman Inicia (2005)

Para interpretar este personaje, el actor pasó por un cambio extremo, ya que esta producción fue filmada inmediatamente a posteriori de El maquinista. Solamente hubo una diferencia de cinco meses entre una y otra.

Para cicatrizar a Bruce Wayne, Bale ganó congruo peso ingiriendo una gran cantidad de helado y pizza mientras llevaba a angla un extenuante régimen de entrenamiento. Encima, el actor reveló que tuvo que esforzarse mucho antaño de terminar su trabajo en El maquinista, lo que lo llevó a vencer demasiado peso y eso no cumplía con todo lo que Christopher Nolan requería, por lo que tuvo que retornar a perder 10 kilos. Esto lo logró con un entrenamiento basado en examen aeróbico y una dieta con dita calórico.

5. El vicepresidente: más allá del poder (2018)

En esta cinta, Bale interpreta a Dick Cheney, quien es un personaje divisivamente político, que no es muy acomodaticio de personificar, pues el actor no es cero parecido al diferente. Bale interpretó a Cheney cuando tenía 44 abriles, mientras el personaje debía estar rondando los 70 o más. Encima, el actor tuvo que aumentar 20 kilos.

Para esta interpretación, Bale tardaba hasta ocho horas en el área de maquillaje, se afeitó la cabecera y se decoloró las cejas para sostener que las pelucas pudieran ajustarse correctamente. A parte, dedicó mucho tiempo a estudiar el carácter del despiadado político viendo numerosos metrajes para capturar su esencia. El actor terminó con tantas fotografías de Cheney en su iPhone que este automáticamente empezó a originar clips de videos nostálgicos con estas.

Christian Bale es todo un camaleón en materia de gala, pues se sirve de su cuerpo como utensilio para contar la historia que está interpretando, sin importar la cantidad de cambios que debe hacer para aceptar a sitio un trabajo exquisito.